Mi historia


Hace unos años mi vida dio un giro de ciento ochenta grados. Tenía 35 años, estaba casada, tenía dos niñas y era empresaria. Durante muchos años tuve la vida que siempre había querido, pero las cosas no son siempre como esperas.

Tras dar a luz a mi hija tuve que tomar una gran decisión a nivel profesional. Dejé mi carrera y mi trabajo para cuidar a mi hija pequeña que nació con labio leporino doble. Sus operaciones continuas me apartaron del mundo laboral y social durante dos años. Cuando mi hija empezó la guardería me di cuenta de que me había perdido en el dolor y la rabia. No podía desarrollar el trabajo que hacía anteriormente, no tenía una visión clara de futuro, había perdido mi autoestima, me sentía culpable, me olvidé de mí, engordé más de 20 kilos y me sentía enferma, cansada y gorda.

Aun y así, no cesaba en mi empeño de encontrar una salida, hasta que un día esa oportunidad llegó. Quedé para hablar con un amigo y nunca imaginé cómo aquella conversación cambiaría mi vida para siempre. En ese momento inicié una maravillosa aventura que me llevó a empezar un negocio propio y a entender la importancia de cuidar mi nutrición y la de toda mi familia. Ni siquiera el cáncer que superé con 31 años había hecho que me plantease cómo lo que comía afectaba directamente a mi cuerpo. Todo aquello que yo daba por sentado, porque era lo que veía en mis familiares y amigos, estaba afectando gravemente a mi salud. Así que empecé a estudiar NUTRICIÓN Y DIETÉTICA, que se convertiría en mi pasión.

«Un deseo no cambia nada,
una acción lo cambia todo»

Aprendí cosas que realmente provocaron un cambio en mi estado físico y mental. Me sentía fuerte y positiva. Cambiar mis hábitos alimenticios y deportivos me llevó a ser una versión mejorada de mí misma. Sentía que tenía que transmitir todos esos conocimientos a los demás. Estaba en situación de poder ayudar a más personas que, como yo, estaban en proceso de buscar una salida, un cambio real en sus vidas.

Decidí estudiar el Máster en Coaching e Inteligencia Emocional para disponer de todas las herramientas necesarias y así entender y ayudar a personas en la superación de sus procesos personales.

Desde entonces acompaño a personas ayudándoles a creer en ellos, a recuperar su autoestima y a tener un estilo de vida activo y saludable. Les muestro qué cambios pueden hacer en su forma de comer y mejorar la relación que tiene con la comida y cómo la nutrición afecta a nuestro cuerpo y mente. Algunos incluso encuentran una nueva profesión que aprender y desarrollar con pasión. A día de hoy me siento feliz y agradecida de poder ayudar a personas combinando mis dos pasiones: la nutrición y el coaching.